Ismael Ortiz Romero Cuevas

Hace unas semanas, veía el avance brutal de la nueva cinta de Zack Snyder, que llegará de la mano de Netflix y que lleva por título “El ejército de los muertos” y que se estrenará el próximo 21 de mayo a través del gigante del ‘streaming’. Sin temor a equivocarme y con toda la controversia que provocan las cintas de este director que sigue siendo noticia por haber convertido sus cintas del universo de DC en piezas casi de culto, estoy seguro que, se convertirá en su historia mejor valorada.

Y van a decir que soy un tanto obstinado o nostálgico, pero este avance que insisto se ve brutal, me hizo recordar una cinta del año 2002 y estrenada en 2003 en nuestro continente, del género de zombis que realmente fue algo no solo aterrador, sino innovador en su momento. Hablo de la cinta “28 Days Later” que en nuestro país y en resto de Hispanoamérica conocimos como “Exterminio”, película dirigida por Danny Boyle y protagonizada por un jovencísimo Cillian Murphy interpretando a Jim, y que realmente nos estremeció.

“Exterminio” es una cinta que presenta un desarrollo de los personajes de una forma diferente a lo que se hacía en esos años con el rescatado y novedoso género de los zombis que tenía su resurgimiento a inicios del milenio; a decir verdad, es algo que no se había visto en el celuloide nunca, en primer lugar porque no presenta a los villanos como unos “no muertos” torpes, sino más bien personas que fueron infectados por un virus que se conoce como “furia” y que los hace tener comportamientos erráticos y feroces, dejando atrás las incapacidades que enmarcaba el cliché de los cadáveres caminantes, sino que en realidad los hacía actuar como una verdadera manada hambrienta y en acecho a su presa. Sí, estos seres corrían y cazaban sin la mayor complicación, generando en la audiencia una desesperación y sentidos de persecución auténticos.

Sin embargo, lo que nos entrega “Exterminio” va más allá de una cinta de horror y suspenso, realmente nosotros como público, nos sentimos identificados y en cierto punto hasta comprometidos con los personajes en el sentido de que creamos una especie de vínculo con ellos, justamente porque para los protagonistas el valor de la sobrevivencia tiene una justificación trascendente, pues crean lazos de amistad, protección y familiares que nos llevan a reflexionar en el sentido de lo que realmente importa en la vida y que dilucida al hecho de solo escapar de los sanguinarios monstruos y ser devorados por ellos.

Y es justamente que, por eso, realmente nos amedrentó. La cinta nos plantea la situación de que la muerte por sí sola no causa mayor temor o pérdida sea cual sea la situación; es el perder todo lo que importa en nuestro entorno lo que realmente horroriza a cualquiera, sea cual sea su condición y “Exterminio” lo hace patente cuando de manera alevosa, hace que todos los espectadores forjemos un vínculo con sus protagonistas y las situaciones en que se ven envueltos.

Todas las cintas del género de zombis deberían tener una premisa más profunda que la crítica social o el mero entretenimiento, y presentar en sus historias de manera no tan obvia como lo hace “Exterminio”, el verdadero sentido humano a las situaciones por más fantasiosas que parezcan, aunque, con esta pandemia que vivimos actualmente se vuelvan una especie de metáfora a nuestra realidad actual. Sin duda, “Exterminio”, es una película insuperable, que ha trascendido más que como una cinta de culto, como un verdadero documento cinematográfico.

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