Carlos R. Aguilar Jiménez

“Oaxaca no está preparado para volver a las aulas”, afirmó el gobernador, destacando que las escuelas públicas tienen muchas carencias porque en el estado tres de cada diez escuelas carecen de acceso al servicio de agua potable, elemento indispensable para el lavado de manos y miles operan sin sanitarios y otras sin servicio de electricidad, según advirtió también la organización “Mexicanos Primero”, demostrando que lo que menos interesa al gobierno ni importa a los políticos es la instrucción escolar de los niños pobres, hijos de padres que no tienen poder adquisitivo para enviar a estudiar a sus hijos a estudiar a escuelas privadas, donde, en principio, no serán alumnos de exnormalistas-delincuentes y profes de la secta 22 del magisterio, dedicados a la política y práctica del gimoteo y grilla magisterial,

A las religiones en primer lugar y en segundo a los gobiernos, lo que menos importa es la enseñanza o instrucción, el entendimiento de conceptos científicos y educación escolar que convierta a estudiantes, que después serán ciudadanos votantes, en individuos escépticos, críticos, librepensadores y, en consecuencia, difíciles de manipular política o ideológicamente, porque es obvio que a menor educación e información, más fácil es la alienación ideológica o enajenación doctrinaria. El entendimiento de conceptos, especialmente científicos, que expliquen la realidad objetiva de las cosas, debe entenderse en sentido general como la forma más segura de obtener conocimientos respecto de cualquier disciplina del saber, ya sea de la naturaleza, el universo, la sociedad, la conducta humana, ecología, el destino de la Tierra o el origen de la vida, la humanidad y su consciencia, siendo así que un concepto científico puede surgir de las ciencias naturales, geografía, geología, astronomía, la lógica, economía, el arte o de cualquier otra forma de conocimiento, siempre que constituya un método riguroso cuyo contenido conceptual, aprendido en las horas de enseñanza escolar, pueda sintetizarse, poseyendo al mismo tiempo un campo amplio de aplicación para el entendimiento del mundo, la sociedad y especialmente las religiones y política, haciendo de esta forma a los niños y después a los ciudadanos, seres pensantes que no se puedan engañar con promesas de campaña política o de gobierno populista, imposibles de cumplir, pero ese tipo de educación conceptual creo que ni la conocen los profes del magisterio oaxaqueño, quienes hace meses ya indicaron no regresarán a las escuelas y ¿cómo van a regresar? si lo que menos les importa es la docencia y los niños, a los profes lo que les interesa es la resistencia social, el gimoteo, bloquear calles, secuestrar oficinas, declararse en huelga y realizar todo lo que sea para evitar trabajar, para eludir su responsabilidad docente. La salud de los niños es primordial, pero no se debe utilizar como pretexto para arruinarles aún más su pobre instrucción escolar publica, si se compara con las escuelas privadas que ya se preparan para volver a las aulas.