Uber en Oaxaca

Carlos R. Aguilar Jiménez

Como ciudad turística debido a sus innumerables atractivos que no se ubican únicamente en el Centro Histórico, sino alrededor de la ciudad, los visitantes requieren para conocer Monte Albán, Mitla, el árbol del Tule o cualquiera de las zonas emblemáticas de Oaxaca del servicio de tour compartido o alquilar un automóvil, porque si pretenden viajar en un autobús suburbano o taxi de pueblo la experiencia resulta un disgusto por el pésimo e insalubre servicio que ofrecen, y si el paseante quisiera utilizar un taxi el costo sería elevadísimo y pésimo; no obstante, si en Oaxaca hubiera el servicio UBER, no solo los turistas se beneficiarían, sino muchos usuarios locales que a cualquier hora y desde donde estuviesen, podrían solicitar vía aplicación de internet, un UBER que los transportara con limpieza, seguridad y tarifa justa.

UBER es una empresa que proporciona a sus clientes vehículos de transporte limpios y seguros con conductor que el usuario después del servicio, se califica como pésimo, regular o bueno en el viaje, a través de un software de aplicación móvil que conecta a los pasajeros por medio de sus teléfonos y GPS con conductores de vehículos registrados, quienes ofrecen un servicio de transporte a particulares, quienes además no pagan en efectivo, sino que se cobra vía tarjeta de crédito o débito, siendo así una empresa de transporte y no una plataforma digital de intermediación entre viajeros, convirtiéndose UBER en una exitosa compañía de “taxis” o automóviles de transporte que desde San Francisco en EU, donde inició la prestación de servicio de transporte, llegó a México en 2013 y, desde su inicio, prontamente, fue clasificada como competencia desleal por los abusivos y careros taxistas tradicionales, quienes lejos de mejorar su servicio, optimizar su atención y corregir su educación, al contrario, utilizando su brutalidad y vandalismo (que es directamente proporcional al número de integrantes de la flotilla del dueño o del sitio) en ciudades como Oaxaca, con la complicidad maligna del Gobierno del Estado, no existe el servicio UBER, que sí opera para bien de usuarios en Cdmx, Puebla, Querétaro, Monterrey y cualquier otra ciudad turística y civilizada de México, pero no en Oaxaca, donde si al gobierno y la Secretaría de Inmovilidad (SEMOVI) de verdad les importara la gente y turismo, procurarían funcionara UBER y así los abusivos taxistas tendrían que competir, mejorar su servicio, cobrar lo justo y, sobre todo comportarse educadamente. Pero no, no es así, porque aunque se hable de 4T con T de torpeza o triquiñuelas, lo cierto es que aquí las condiciones socioeconómicas, inseguridad y T también de tranzas, seguirán iguales o peores, porque entre otras cosas, ni autopistas a la Costa e Istmo, ni el Citibús y parece que ninguna obra o infraestructura.

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