Carlos R. Aguilar Jiménez

Sin ningún respeto ni consideración a adultos mayores, mujeres y hombres de avanzada edad con alto riesgo de complicaciones y muerte por contagio de covid, quienes casi durante un año se resguardaron en cuarentena, guardaron sana distancia y se estuvieron cuidando siempre, ahora ante la infame logística, pésima organización, pobre capacidad de organización e ineptitud, quizá debida a la improvisación o las políticas de austeridad (mediocridad) del gobierno Federal con su maligna 4T, respecto de asuntos de salud de la población, filas y líneas de adultos o de sus familiares apartando lugares en los improvisados e inadecuados lugares de vacunación se extendían por decenas de cuadras bajo el ardiente sol y frío de la noche, arriesgándose al contagio de covid o cualquier otra enfermedad por las inclemencias del tiempo en  espera de hasta 24 horas, sin información, atención o respeto a su avanzada edad, dejando que se acomodaran como pudieran y armándose de paciencia y tolerancia aguantarán hasta que les toque ser vacunados.

Los primeros en vacunarse en Oaxaca fueron los que se animaron a formarse desde la madrugada del lunes; quienes llegaron más tarde prefirieron no hacerlo ante la longitud de las filas y especialmente por la falta de información, evitando arriesgarse a formar y no ser vacunados al acabarse las dosis, porque nadie da información confiable y no existe orden ni controles apropiados, tratando a los abuelos casi como ganado rumbo al matadero, cuando podría haberse organizado la vacunación de forma inteligente y respetuosa con horarios y clasificaciones, ya sea por apellidos, por edades, meses de nacimiento, orden alfabético o números pares o impares, pero no, eso a los “desorganizadores” no les importa porque no saben respetar a los adultos mayores y ancianos que dejaron grosera e incivilmente se vacunarán conforme fueran llegando, porque la delegada de Bienestar en Oaxaca, Nancy Ortiz esta más interesada en quedar bien con su partido político y sus militantes para conseguir votos en las próximas elecciones, que con la población de adultos mayores y familiares haciendo fila, quienes hartos y molestos por el fracaso en la logística de vacunación mostraban su enojo y, lógicamente, después alegría si lograban ser vacunados, no así los cientos de adultos de la tercera edad que no alcanzamos un turno y ya no seremos vacunados sino quien sabe hasta cuando, porque tampoco existe ninguna información respecto de que haremos quienes nos quedamos sin vacunar, como mis amigos vecinos mayores de 70 años quienes su hijo Nef desde la madrugada del martes busco la oportunidad y nunca la consiguió perdiendo tiempo de manera infame y, de la misma forma yo mismo quien no obstante salir a buscar un lugar, ante las inmensas filas, comprendiendo no me tocaría vacunarme, ahora mismo no sabemos qué esperar para ser vacunado porque todo es improvisación, desastre, ausencia de logística, incompetencia, torpeza y ocurrencias, no únicamente para vacunar, sino peor también, para gobernar el país.