Nematini Vladimir Acevedo Silva

Estamos a 33 días de que el proceso electoral más grande de la historia de México de inicio, pero todavía nos encontramos con la gran interrogante que ocurre como en cada jornada electoral ¿están calificados las candidatas y candidatos para los puestos a los cuales aspiran?

Y es que desafortunadamente uno de los grandes males que aqueja a la política de nuestro país, son nuestros propios políticos.

Esto lo hemos podido observar a lo largo de los años, en donde una gran parte de la clase política mexicana se ha empeñado en realizar acciones que van desde el enriquecerse de manera ilícita o hacer uso del tráfico de sus influencias para violar una y otra vez a la Carta Magna. Y también, dándonos la espalda como unos totales desconocidos.

Pero a pesar de todo ello, es en la época de elecciones cuando la misma clase política saca lo peor de si, con el único objetivo de ganarse a toda costa, la confianza, pero, sobre todo el voto de la ciudadanía.

Y es que cuando me refiero a que sacan lo peor de sí, se debe a que realizan acciones que rayan en lo ridículo o éticamente permitido, con tal de tratar de convencer a las y los votantes de que son las y los “meros buenos”.

Muchos lectores pensarán que esta situación no es algo nuevo, y efectivamente, tienen razón, pero gracias al alcance que tienen las redes sociales hoy en día, cada uno de nosotros podemos percatarnos de la clase de políticos que emergen de las filas de los distintos partidos políticos.

Desde aquel candidato a la gubernatura que sube TikToks en donde baila con el torso desnudo, creyendo que mediante esta “estrategia” se ve “cool” y “conecta” con las y los jóvenes, hasta aquella candidata que, al igual que el anterior candidato, sube vídeos sin ningún tipo de sentido o mensaje, salvó únicamente bailando al ritmo de un jingle que únicamente refiere que con ella sí se puede.

¿Acaso esta es la clase de candidatas y candidatos que tanto la llamada “oposición” como el partido en el poder y el resto de partidos políticos, hoy nos presentan como sus “cartas fuertes”?

Es lamentable ver como a estos políticos lo que les importa más es el ganar seguidores, tener fama y ser una especie de “influencers”, en vez de preocuparse y ocuparse en lo que realmente le urge a la sociedad. Generar propuestas que reduzcan la falta de desempleo; establecer estrategias en materia de salud para continuar disminuyendo los casos de contagios del COVID-19; integrar una estrategia de seguridad mediante la cual se brinde mayor y mejor seguridad a las y los ciudadanos y, generar leyes que consoliden la protección de los derechos humanos de las minorías.

O acaso ¿es mucho pedirles?… aunque quizás, no tendrán el mínimo ánimo de realizar ese tipo de trabajo cuando lleguen al poder.

Y es que seamos realistas, estas próximas elecciones se tornará en la lucha del poder por el poder, en donde desafortunadamente nosotros, el pueblo, serviremos una vez más, como aquel instrumento que les dará la tan anhelada legitimidad a los políticos de siempre.

Pero en el caso de que nosotros no les exijamos a las y los candidatos que suban el nivel de debate y propuestas, se cumplirá aquella máxima de Joseph de Maistre, quien refería que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.

@NemasVA