Austeridad mediocre

Carlos R. Aguilar Jiménez

Se pueden subdividir las condiciones económicas, sociales, académicas o intelectuales de la sociedad o individuales en multitud de clases, pero normalmente siempre son tres las que se utilizan: pobres, clase media y adinerados, siendo la sección media la que se privilegia casi siempre en todos los aspectos, demandando evitar excesos buscando moderación que evite los extremos, ya sea de boato u opulencia y mezquindad o insuficiencia, como pretende el gobierno federal sea todo lo que realice, construya u organice, argumentando que únicamente se debe gastar más evitando la superfluidad o lujos en busca de la austeridad, que más bien es mediocridad.

Podemos vivir con calidad de vida sin excesos pero no con mediocridad, porque las tendencias sociales siempre han sido en pro de la calidad, excelencia y bienestar y belleza, circunstancias que para algunos sean boato y opulencia, por lo que con la idea de austeridad o mediocridad, cualquier edificio del porfiriato como el Palacio de Bellas Artes o el edificio de correos en cdmx, construcciones del barroco, inmuebles coloniales o modernos que contengan ornamentos, esculturas, obras pictóricas, murales, fuentes y adornos serían inaceptables porque implican despilfarro de recursos públicos y, para los gobernantes actuales corrupción, porque su política es así, de mediocridad, pequeñez y mezquindad, procurando que todo sea mediano, ramplón o trivial, como pretenden hacer el aeropuerto y toda obra o infraestructura donde los servicios de calidad y excelencia que esperan turistas extranjeros o nacionales, la gente que tiene mejor calidad de vida y todo aquel que busca lugares elegantes, selectos y refinados no tiene lugar con el gobierno actual, porque ahora todo tiene que ser mediocre, desde sus funcionarios hasta sus decisiones políticas, en una dinámica de austeridad-mediocridad que requiere todo sea barato, del proveedor que cobre menos, del profesional que exija poco, del que apenas entienda y sin que se exija para nada excelencia, calidad y demostración de calidad o eminencia curricular, porque eso es política de ricos, no del pueblo, de la clase obrera, de los pobres y necesitados, de esos que piensan que: bienaventurados los que sufren, porque de ellos será el reino de AMLO.

En este sexenio o trienios municipales tofo será mediocridad, porque no habrá dinero, no habrá expertos, especialistas, gente con talento e idoneidad, sino improvisados que llegaron al poder debido a la oclocracia, siendo así que todo aquello que parezca lujoso, de boato o esplendor será condenado y eliminado de todo proyecto o intención, buscando siempre la mediocridad, medianía e insuficiencia, y si, por alguna razón se pretende hacer un monumento, como el Ángel de la Independencia, la Estela de Luz o un edificio público elegante, será considerado suntuosidad, pompa o fastuosidad corrupta, quedando únicamente la opción de la mediocridad-austeridad, ya sea en obras o decisiones políticas, salarios, seguridad y todo lo que se intente porque la mediocridad es política de Estado.

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