Ciudad de México.- Las torrenciales lluvias que trajo el ciclón Pamela causaron ayer el desbordamiento del río Acaponeta en Nayarit, cuya corriente arrastró tres vehículos, provocó el desalojo de decenas de familias en el municipio del mismo nombre, así como en Tecuala y dejó a cientos de automotores varados en la autopista Tepic-Villa Unión, informó Protección Civil (PC) estatal.

El meteoro ocasionó además inundaciones, deslaves en carreteras, cortes de energía eléctrica, así como caída de árboles y anuncios espectaculares en por los menos siete municipios de Sinaloa, entidad donde tocó tierra como huracán categoría 1, a las siete de la mañana de ayer; 796 personas se refugiaron en albergues.

Pamela se degradó a tormenta tropical alrededor de las 10 horas ya en territorio del estado de Durango, donde provocó afectaciones en seis localidades; por la tarde se debilitó a depresión tropical.

En Nayarit, autoridades estatales reportaron que entre el kilómetro 114 y 118 de la carretera citada, a la altura del poblado Los Sandovales, municipio de Acaponeta, la corriente se llevó un tráiler y una camioneta en la que circulaba una familia.

Las personas que viajaban en los vehículos fueron rescatadas por elementos de PC estatal y municipal, así como efectivos policiacos de la entidad.

En ese tramo carretero, Édgar Martínez y Omar Natividad, director y subdirector de la policía municipal de Tecuala, fueron arrastrados por el agua cuando se encontraban dentro de la unidad en la que se transportaban; tres horas después, personal de auxilio los localizó cerca de esa zona.

Huracán Pamela entra a costa del Pacífico Mexicano

En el municipio serrano de Huajicori, por donde cruza el cauce, la comunidad de Quiviquinta quedó incomunicada.

Mientras, el presidente municipal de Tuxpan, José Luis Tovar, difundió en sus redes sociales una alerta de “inundación inminente” por el incremento del río San Pedro; pidió a los ciudadanos dirigirse a un lugar seguro y comparó los daños que podría haber con los que ocasionó el huracán Willa, que arrasó con la demarcación en octubre 2018.

En tanto, en Sinaloa, al menos 300 habitantes de los municipios de Rosario y Escuinapa fueron trasladados a albergues con el apoyo de lanchas ante el desbordamiento de los ríos Baluarte y Las Cañas, informó el coordinador estatal de PC, Óscar Osuna.

El alcalde de Escuinapa, Emmett Soto Grave, indicó que en las comunidades de La Concha, Gabriel Leyva Solano, Las Pilas, Copales, Palmillas y Ejido La Campana, “la mayoría de los habitantes prácticamente perdieron todo porque el agua alcanzó hasta dos metros de altura”.

En Concordia hubo derrumbes en los caminos de la serranía por lo que algunos poblados, como San Juan Jacobo, quedaron aislados, explicó el edil Trinidad Osuna.

Según el reporte preliminar del Instituto Estatal de PC en Sinaloa, un total de 706 personas fueron recibidas en 13 refugios temporales ubicados en Mazatlán, San Ignacio, Elota, Rosario y Escuinapa.

Al cierre de la edición, Elota, Cosalá y San Ignacio permanecían sin energía eléctrica y por tanto no contaban con los servicios de telefonía celular y de suministro de agua potable.

En Mazatlán hubo encharcamientos, postes de luz derribados, así como vidrios rotos en casas y comercios.

Por lo que hace a Durango, los municipios más perjudicados, sobre todo por desprendimiento de rocas y tierra en caminos rurales, fueron San Dimas, Pueblo Nuevo, Nuevo Ideal, Santiago Papasquiaro, Coneto de Comonfort y Mezquital, detalló Héctor Flores, secretario general de Gobierno del estado.

En las playas de Puerto Vallarta, Jalisco, se colocó bandera roja debido a que se reportan olas de hasta 2.5 metros de altura. Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad dio a conocer que fue afectado el suministro de energía eléctrica de 195 mil 990 usuarios en Sinaloa, Durango, Nayarit y Coahuila; sin embargo, dijo, fue restablecido la tarde ayer en 57 por ciento.

Fuente: Agencia