Tiempo de lectura estimado: 4 min
Jaime Guerrero
Oaxaca, Oax.- El Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT) culpó a “paramilitares” del Movimiento de Unificación de Lucha Triqui Independiente (MULTI) de estar detrás del asesinato de las dos mujeres indígenas triquis ocurrido la madrugada de este miércoles, mismas que son sus hermanas.
Desde los corredores del Palacio de Gobierno, Eleazar Ortiz Ramírez, hermano de las víctimas, señaló directamente a Macario García Merino y Horacio Santiago, líderes del MULTI, así como a sus paramilitares, como los presuntos responsables de estos hechos.
Pidió a la Fiscalía General de la República (FGR), investigar y dar con los responsables materiales e intelectuales de este lamentable hecho.
Sostuvo que para ellos será importante que se detenga a los autores intelectuales y materiales.
Reconoció que las víctimas eran sus hermanas, quienes tenían sus puestos de venta de ropa en la plazuela de la Alameda de León del Zócalo capitalino.
Eleazar Ortiz refirió que con estos dos asesinatos ya suman 33 de sus compañeros asesinados en lo que va de la presente administración estatal.
El hermano de las víctimas y los integrantes del MULT pidieron una mesa de trabajo con el Gobierno del Estado y la Fiscalía General de Oaxaca para realizar las investigaciones correspondientes.
En respuesta, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) rechazó las acusaciones de su rival, el MULT.
“Rechazamos con firmeza las acusaciones infundadas e irresponsables vertidas por la dirigencia del MULT, que pretende señalar a nuestros compañeros Prof. Macario García Merino y Lic. Horacio Santiago como los supuestos responsables de este crimen”, manifestó esa organización antagónica en un comunicado.
La dirigencia del MULTI señala que las acusaciones son una burda manipulación política para sembrar división y desinformación, ocultando la realidad de lo que realmente ocurre en la región triqui.
El MULTI demandó una investigación imparcial, exhaustiva y libre de presiones políticas.
Que se investigue, incluso aquellas que apuntan a la división interna dentro de la propia organización del MULT, en su región de Rastrojo Copala, reclamaron.
Pese a la espiral de violencia entre ambas organizaciones, demandaron a los gobiernos federal y estatal la instalación de mesas de diálogo para la pacificación de la zona.
El pasado 5 de septiembre, el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, señaló al MULT y el MULTI de la crisis de seguridad que se vive en la región triqui, por la violencia armada, y que, al parecer, se mantendrá a perpetuidad, “porque ya es un modelo de existencia, ya es un modelo de vida, o han pretendido instalar algunos liderazgos, ese modelo en la región; no es el Estado, no es la Federación, es una historia que no quieren romper”.
En conferencia de prensa, manifestó que la pacificación de la zona no va a avanzar hasta que no haya un compromiso genuino de las autoridades comunitarias, pero sobre todo de los liderazgos.
“Hay muchos jóvenes en el MULT y en el MULTI y ojalá tengan la convicción de transformar el modelo de relación política-social que tienen en su territorio, porque lo que está de por medio es la dominación de una organización sobre la otra, la presencia territorial de una organización por encima de la otra; están balcanizados en organizaciones: aquí está Ubisort y aquí no entra MULTI o MULT, aquí está MULT, aquí no entra Ubisort; el que nace en esta comunidad es de esta organización y el que nace en ésta, es de esta organización, llevan más de 50 años así”.
Recordó que en palacio de gobierno firmaron una carta de intención de paz, pero a la semana siguiente hubo ejecuciones.
Afirmó que el Gobierno del Estado ha invertido 112 millones de pesos en obras de infraestructura en la región triqui, entonces hay atención.
En medio de la espiral de violencia, el pueblo triqui es el que más ha migrado en estos últimos años por la violencia.
“Me atrevo a decir algo: Hay más triquis fuera de la región triqui, que en la región triqui, vamos a San Quintín, triquis, desde Ensenada hasta abajo; Coahuila, Sonora, San Luis Potosí, Sinaloa, en Estados Unidos. ¿Por qué se han ido? Por la violencia que generó el estado, no. Las dos organizaciones medulares son muy responsables de la situación y la crisis que se vive ahí”, expuso.