Jaime Guerrero

Oaxaca, Oax.- Mientras la Presidenta Municipal de San Jacinto Amilpas, Yolanda Santos Montaño, fue apoyada por la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Policía Estatal y Municipal, para recuperar el palacio municipal que mantuvieron tomado un grupo de regidoras, dos de sus opositoras afirman que la munícipe del Partido Morena incurre en actos de abuso de autoridad y ordena hechos violentos.

En un operativo conjunto las autoridades retiraron los sellos de clausura que fueron colocados en las puertas y que presentaban la firma de 16 personas.

Santos Montaño argumentó que la acción se determinó luego del enfrentamiento que se suscitó entre pobladores afines y opositores a la autoridad municipal el pasado domingo, minutos antes de la Guelaguetza y la feria que se organizó en ese municipio.

El grupo opositor a la autoridad municipal es representado por Mónica Morales, regidora de Igualdad de Género; y Gisela Pérez, regidora de Hacienda. En tanto, las regidoras de Salud y Deporte, Nubia Cruz; y Ecología, Julia del Carmen, admitieron que el pasado 15 febrero se suscitó un conflicto; no obstante, aceptaron un diálogo con la munícipe porque el movimiento que mantenían perdió credibilidad por intereses mezquinos, en clara alusión a las regidoras Mónica y Gisela.

Por lo pronto, la edil, Santos Montaño, reiteró que pedirán la destitución de la regidoras, por haber atentado contra el pueblo, contra niños y familias el pasado domingo, por quemar llantas y arrojar botellas en su protesta, la cual fue disuadida por elementos de la policía municipal y seguidores de la munícipe.

Santos Montaño aseguró que el pasado domingo 28 de julio, con lujo de violencia las regidoras pretendían boicotear la Feria del Tamal y Mezcal, utilizando a grupos de choque, cholos y familiares, pues asegura que nos les importó que hubiera niños y ancianos.

“He sido prudente y respetuosa, pero ya rebasaron un límite y si lo vuelven a intentar serán detenidas y remitidas a la fiscalía”.

La edil afirmó que ante el tribunal electoral las regidoras reclaman una dieta de 15 mil pesos quincenales, mientras que el pago en el cabildo es de 7 mil 500 pesos por quincena, pese a ello, esperan la resolución de la Sala Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, para determinar el monto y sostuvo que su dinero está guardado.

Pese a ello, reiteró que pedirá la destitución de las dos regidoras, toda vez que de los más de 16 mil habitantes, sólo una veintena de personas pretenden desestabilizar el municipio.

Tras recuperar el palacio, acusó a las regidoras de saquear equipo de cómputo por un monto superior a los 500 mil pesos, 300 mil pesos que estaban en una caja de seguridad de la tesorería, más lo que resulte tras la inspección de un notario público quien levantará las actas y las denuncias correspondientes.

De paso, acusó a la Secretaría General de Gobierno por abrirlesel palacio municipal a ese grupo de regidoras sin notificar a la presidenta municipal y sus regidores.

En tanto, en conferencia de prensa las regidoras Mónica y Gisela denunciaron que se les adeudan más de 100 mil pesos por concepto de dietas, además que no hay transparencia en los recursos que llegan al municipio, y acusaron que la edil incurrió en actos violentos durante la protesta en su contra.