·         2 millones de armas han ingresado al país de manera ilegal en los últimos 10 años

·         Control aduanal mexicano por debajo del aplicado en Estados Unidos en materia de contrabando

·         Situación apremiante a raíz de los recientes tiroteos en colegios en el país

Ciudad de México.- El acceso ilegal de armas a México y la falta de control aduanal en general, es uno de los retos que debe enfrentar el Gobierno Federal para este 2020, ya que dicha problemática ha superado los protocolos de acción del Estado y agudizado los niveles de inseguridad en el país, aseguró el Lic. Alejandro Desfassiaux, Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial.

Datos de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos de Estados Unidos, confirman que actualmente entran a México 200 mil armas ilegales a través de pasos fronterizos como Tijuana- San Diego, Ciudad Juárez- El Paso, Laredo- Nuevo León, McAllen- Reynosa y Brownsville- Matamoros.

«El problema en el control de armas es que es muy difícil viajar y mover mercancías de México hacia Estados Unidos, pero es sumamente fácil pasar armas de Estados Unidos a México. No hay controles eficaces en el acceso de las mismas”, enfatizó Desfassiaux.

De igual forma el experto consideró que la Guardia Nacional debe sellar por completo cualquier fisura para el traslado de mercancías ilegales en la frontera con el país del norte, pues el crecimiento del tráfico de armas en México es un problema mayúsculo con dos millones de armas ingresadas a nuestro país de manera ilegal en las últimas dos décadas, según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

La situación es apremiante, basta recordar el tiroteo de hace unas semanas en el Colegio Cervantes, en Torreón, Coahuila, donde un niño con acceso a armas de fuego de uso exclusivo del Ejército mató a su profesora e hirió a varios de sus compañeros.

La introducción ilegal de armas al país al igual que otros delitos cometidos por el crimen organizado, deben ser abordados por cuerpos de seguridad nacional que establezcan protocolos de acción eficaces, que permitan labores coordinadas y den como resultado un avance efectivo en la lucha contra la violencia y la inseguridad por parte del Gobierno Federal.

“La creación sexenal de nuevos cuerpos policíacos es inservible en tanto no se depuren y desaparezcan las corporaciones municipales y estatales, pues son los eslabones más débiles de la seguridad en el país. De nada sirve que generemos una Policía Federal, una Gendarmería o una AFI, en su momento, o ahora la Guardia Nacional cuando la problemática real son más de 400 mil elementos de las policías estatales y municipales que están en su mayoría coludidos con el crimen organizado o inclusive operando para ellos», enfatizó Desfassiaux.

El Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial considera que es deber del Poder Legislativo, con mayoría de Morena, proponer un esquema federal de seguridad en el que la Guardia Nacional tome el control en los estados y municipios, absorbiendo a las corporaciones policíacas de esas entidades federativas y a través de un programa de costo-beneficio se genere una verdadera reducción en el índice criminal.

Con dicho modelo, cada jefe de la Guardia Nacional que logre objetivos de reducción de la criminalidad en el área que tiene asignada, tendría derecho a un ascenso, implantar en otro municipio el esquema y acceso a un mejor salario.

“Llevamos 36 años con el problema de la inseguridad en el país, el cual se lo hemos recargado al Ejército, siempre le hemos pedido ayuda pero debemos dejar que hagan el trabajo completo, es la mejor decisión. El asunto es que no le hemos dado la fuerza jurídica ni la capacidad de operación suficiente a las fuerzas armadas y estamos a expensas del trabajo de corporaciones estatales y municipales que se han convertido en un cáncer para la seguridad del país”, subrayó Desfassiaux.

Sin embargo, los protocolos de acción no sólo deben ser llevados a cabo por las instituciones enfocadas en la seguridad nacional, también se requiere una participación activa de las instituciones educativas, con el fin de mantener un control adecuado en la introducción de armas de fuego, armas blancas y drogas a sus instalaciones.

“Más allá de las inquietudes que pueden generar políticas como la de Mochila Segura, los directivos y padres de familia deben ponderar que la seguridad de sus alumnos e hijos es lo más importante”, finalizó el Presidente de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial.