Se espera que, dentro de 21 años, los principales desafíos para la supervivencia humana sean: asegurar el alimento para aproximadamente 9,000 millones de personas, responder a la creciente demanda energética y luchar contra la contaminación del suelo, aire y agua. Estos tres desafíos conjugan importantes elementos económicos y sociales, que afectarán al mundo en las próximas décadas.

De acuerdo con un estudio realizado por Elabe, consultora francesa en planificación estratégica, para hacer frente a estos desafíos ecológicos, energéticos y alimentarios es necesario responder rápidamente por medio del desarrollo de soluciones sostenibles. Puesto que, la explosión demográfica, la urbanización galopante, la creciente escasez de recursos y su impacto en la cadena alimentaria y energética, así como en los ecosistemas, son aspectos que están estrechamente ligados a las problemáticas de la gestión del agua, energía y residuos.

Y aunque la fecha parezca lejana, las medidas que se comiencen a implementar desde ahora serán fundamentales para garantizar el acceso a los recursos básicos para los seres humanos.

Veolia –referencia global en la gestión de agua, residuos y energía – es una de las compañías que cuenta con la tecnología y experiencia para hacer frente a estos desafíos y extender la vida de los recursos. Por ejemplo, en el campo de la alimentación, transforma los biorresiduos en abono orgánico y recicla el agua residual para el riego de cultivos. En materia energética, cuenta con soluciones de eficiencia de energía y recuperación del valor calorífico, entre otras.

De igual manera, la empresa está desarrollando soluciones para luchar contra la contaminación, entre los cuales destacan un sistema que permita erradicar los residuos de medicamentos en las aguas residuales y para mejorar la calidad del aire en el interior de los edificios.

Un estudio reciente para México del Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental señala que, mientras en 1950 la cantidad de agua disponible por persona era de 18,000 m3 al año, en 2015 pasó a 3,692 m3. Se estima que para 2030, con el aumento poblacional y el deterioro de los cuerpos de agua, este indicador descenderá hasta los 3,430 metros cúbicos de agua por habitante al año. Para el 2040, México será uno de los países que mayor escasez de agua sufrirá.

En cuanto al abastecimiento de los alimentos, entre 1980 y 2015 la tierra cultivable disponible per cápita disminuyo 31%, esto significa que en el futuro para aumentar la producción los agricultores deberán enfocarse a mejorar el rendimiento de los cultivos. Para 2050, en México se necesitarán producir casi 289.87 millones ton/año de productos agrícolas.

Para lograr el despliegue a gran escala de estas soluciones será necesario superar algunos obstáculos, puesto que más allá de las acciones concretas que empresas pueden diseñar e implementar, el compromiso de los poderes públicos será decisivo para permitir su despliegue a gran escala.

El trabajo conjunto permitirá avanzar en el desarrollo de las soluciones que el mundo necesita para garantizar la subsistencia de los seres humanos pero sobre todo del planeta, hogar de todos los seres vivos.