Los artesanos juegan un papel fundamental en la difusión de la cultura de nuestro país. Gracias a su labor, México logra trascender fronteras y tener presencia alrededor del mundo a través de diseños hechos por manos mexicanas. Obras de arte irrepetibles que llegan hasta el otro lado del mundo de forma anónima, pero que también forman parte de la identidad nacional de los mexicanos, por ello la importancia de conmemorar el Día Internacional del artesano, este 19 de marzo.

Maestros artistas de toda la República Mexicana son capaces de imprimir en sus diseños parte de su identidad cultural comunitaria, con la aplicación de procesos manuales en su mayoría, utilizando la  materia prima que algunos estados generosamente proveen.

La variedad de artesanías, es tan basta como el número de regiones en el país, que al ser únicas se convierten en obras de arte,  desde una escultura hasta prendas de ropa, todo forma parte del hermoso abanico de la diversidad nacional. Según la Secretaría de Turismo, en México existen 42 corredores artesanales turísticos distribuidos en 18 estados de la República, que agrupan a un total de 41 mil artesanos aproximadamente.[1]

Obedeciendo su compromiso por mostrar y difundir el arte de las comunidades de Oaxaca, la Casa Armando Guillermo Prieto, mediante la Fundación El Agave y Nosotros cuenta con un espacio para la difusión del patrimonio artístico oaxaqueño, fomentando el respeto a las tradiciones locales.

En un espacio ubicado en Tlacolula, Oaxaca, la fundación muestra una de las colecciones más amplias y representativas del arte oaxaqueño, promoviendo así el respeto a la pluralidad y contribuyendo al desarrollo del estado.

Casa Armando Guillermo Prieto, líder en mezcales, cuenta con la línea completa para quienes disfrutan de esta bebida ancestral, ya sea para  iniciadores, aficionados o expertos. Es capaz de llevar a la mesa de los que verdaderamente saben, SEÑORÍO, un mezcal de balance perfecto entre el sabor puro de agave Espadín, con un suave toque ahumado.

Esta compañía además de representar a la Fundación El Agave y Nosotros, también significa la cristalización de un sueño de cinco generaciones, creado con valores familiares, una rica herencia cultural y gran amor por Oaxaca y por México, siempre pensando en enaltecer los valores de la región y a su gente.