Oaxaca de Juárez, Oax.- Víctor Mendoza Trujillo ha dedicado una década de su vida a su más grande pasión: el baile.  Este entusiasmo lo ha llevado a certificarse en esta disciplina, para compartir la técnica y el ritmo de los diferentes géneros musicales con hombres y mujeres.

Esta cualidad natural que descubrió a temprana edad, la desenvolvió en academias, talleres y cursos, donde dio muestra de su creatividad y perseverancia para ser un bailarín profesional de bachata, cumbia, danzón, merengue, salsa, entre otros ritmos.

Desde hace cuatro años es instructor de Baile Fitness en la Unidad Deportiva Santa Lucía CAPCE, espacio bajo resguardo de la Secretaría de Administración. Allí, transmite a las alumnas y alumnos de diferentes edades, la emoción que le produce la música con movimientos y pasos.

Relató que cada clase que imparte es diferente. «Siempre llego a motivar, alegrar, activar a las personas y a que se sientan bien y cómodas», comentó, al tiempo de asegurar que le deja una gran satisfacción contribuir a que la ciudadanía tenga una actividad física que la llena de energía.

«Me encanta bailar, me gusta lo que hago y ayudar a las personas a lograr beneficios en su salud. Eso me alienta mucho», expresó con la alegría y sencillez que le caracterizan a Mendoza Trujillo. Compartió que parte de lo que más lo ha marcado en su labor han sido los logros que han conseguido sus alumnas mediante sus clases. “Me siento muy contento cuando me expresan: ‘profe, ya he bajado de peso o ya sé bailar’”.

En sus rutinas, Víctor siempre tiene en mente la filosofía: “Vivir, vivir y bailar mucho”, con la que enseña las diferentes coreografías del baile fitness a las y los asistentes, mientras ejercen un trabajo aeróbico de mediana intensidad que mejora el sistema circulatorio y cardiovascular.

La pasión que tiene por el baile –contó– la comparte con su mamá y hermanos, quienes lo han apoyado desde que inició su carrera y no lo han dejado que se dé por vencido. “Mi familia siempre me ha empujado para lograr mis metas”, puntualizó.

«La vida es una y hay que vivirla al máximo. Es como la música, al ritmo que te pongan debes bailarla. La vida hay que vivirla, disfrutarla y estar contento”, finalizó, luego de explicar que su pasatiempo favorito es escuchar música o ensayar algún ritmo para brindar un mejor servicio, una vez superada la pandemia que vulnera a la humanidad y que por ahora obliga a las y los instructores de este tipo a dar clases de manera virtual para evitar más contagios de COVID 19.