Las guerras continuarán mientras el poder

siga siendo más importante que

el amor al prójimo.

ICBD

Cris0497amor
150 x 80cm
Óleo sobre tela
Autor: Abraham Sadot Castellanos

En estos días en que las noticias nos hablan sobre guerras provocadas por las ambiciones desmedidas de los gobiernos y sus líderes, así como los posibles conflictos a desarrollarse por el dominio comercial y geopolítico en diversas zonas del planeta, se hace necesario hacer una reflexión al interior de nuestros corazones, el ser humano, una especie dotada de un raciocinio superior a los demás seres que habitan en este planeta, que lo diferencia de los animales, un ser “civilizado” que en lugar de ayudar a los suyos es capaz de exterminar y destruir todo lo que se le ponga en su camino de poder y ambición, que no sabe amar a su prójimo como así mismo, sólo puede encontrar su salvación en el amor. En esta ocasión presentamos este poema que nos ayude a pensar en esa regla de oro que se nos regaló hace más de dos mil años y que aún no logramos entenderla, así que de tal manera, amigo mío, civiliza tu corazón.

CIVILIZADOS

Iván César Boza Díaz

Aquí estamos todos civilizados de la mente,

aborígenes del corazón, reteniendo el amor con la punta de la lengua,

porque no hay tiempo para amar cara a cara,

con cada célula del cuerpo,

civilización cibernética,sentimientos de emoji,

erotismo WhatsAppero, cortejo de Instagram,

todos corriendo, apresurados, viviendo vidas falsas,

acumulando bienes que finalmente la muerte nos quitará,

novios y esposos de teléfono, caricias de Skype, Facetime,

porque ahora los sentimientos ya no se demuestran

cara a cara, con el rostro, si no escribiéndolo en el muro

de los lamentos con me gusta falsos, sentimientos virtuales, vacíos, huecos.

Aquí estamos todos civilizados de la mente,

incivilizados del corazón, porque para todo hay tiempo.

menos para detenerse a amar,

para cuidar del prójimo,

humano, que no entiendes que la vida es corta,

y que no tienes comprado tu despertar,

quítate la ropa de marca,

los perfumes y caretas que mimetizan los sentimientos,

deja que surja tu alma, sé aborigen de tu cuerpo

y primero, primero…. civiliza tu corazón.