*  El órgano autónomo requirió la intervención de Secretaría de Seguridad Pública y a la Fiscalía para que investigue los delitos que pudieran haberse cometido

Oaxaca, Oax.- La Defensoría de los Derechos Humano del Pueblo de Oaxaca solicitó  a la Secretaría de Seguridad Pública garantizar la integridad física de la población y la paz social en terrenos de Cuilapam de Guerrero, luego de que se registra un hecho violento.

El organismo defensor inició el cuaderno de antecedentes DDHPO/CA/303/(01)/OAX/2019, tras la información difundida por diversos medios sobre una agresión armada en los parajes conocidos como  San Juan de Dios, El Mortero y Derrumbadero,  pertenecientes a Cuilapam de Guerrero ocurrido la mañana de este 31 de mayo.

La institución autónoma pidió a la Secretaría de Seguridad Pública  la adopción de una medida cautelar  para que elementos de la Policía Estatal brinden seguridad en la zona con el objetivo de salvaguardar la integridad de los transeúntes y vecinos del lugar.

Así también, solicitó a la Fiscalía General del Estado que inicie las investigaciones correspondientes ante la posible comisión de delitos, además que en las carpetas de investigación se dicten medidas de protección a favor de las personas afectadas y se les reconozca su calidad de víctimas.

La Defensoría insistió en  que  la justicia y la seguridad humana son conceptos inseparables de los derechos humanos, porque para poder ejercerlos plenamente es necesario que el Estado cuente con instituciones fuertes que puedan garantizar su acceso y protejan la dignidad de las personas.

El órgano autónomo resaltó que es obligación indeclinable del Estado garantizar la seguridad pública, lo que implica el combate y prevención de la violencia social, ya que ésta genera violaciones a derechos humanos, tales como el derecho a la vida, la integridad personal, la libertad  y la propiedad.

Por ello, el Estado debe contar con políticas pública de seguridad que prevengan la violencia, pero desde un enfoque en el que se priorice la protección a la dignidad humana, además que ayuden a resolver las causas de la inseguridad y la violencia, como por ejemplo  la pobreza, la desigualdad  y  la falta de oportunidades de desarrollo.