C’est fini

Carlos R. Aguilar Jiménez

C’est fini, se acabó, son los últimos días del sexenio de EPN que aunque sigue como figura presidencial, en realidad su período de mando terminó, finalizó hace meses, prácticamente desde que ganó las elecciones AMLO, quien como presidente electo sin escrúpulos o respeto a los tiempos y protocolos oficiales, de inmediato se dedicó a mandar, sabiendo que el todavía presidente EPN no se inmiscuirá en sus asuntos, quizá por pusilánime o por algún acuerdo que no conocemos.

C’est fini de un sexenio que, no obstante, las reformas estructurales realizadas gracias al Pacto por México, que si bien podrían dar resultados positivos con el transcurso del tiempo, lo cierto es que este sexenio que termina este fin de semana, se caracterizó en los últimos años por la incompetencia derivada de la tradición del sistema político que suponía, siempre serían gobernantes los partidos de la partidocracia que nos gobernaba desde finales del siglo pasado, conformada por PRI, PAN y PRD, siendo para sus líderes inconcebible que los mexicanos votaran por algún partido distinto. No obstante, los 20 años de campaña presidencial de AMLO demostraron lo contrario, llevándole a la presidencia desde julio, seis meses antes de asumir el cargo, devaluando de inmediato el peso frente al dólar al cancelar el nuevo aeropuerto, siendo así el primer ciudadano, todavía no presidente, que perjudica la economía nacional, demostrando además que sus decisiones, ya sean afortunadas o no para los mexicanos, jamás aceptará responsabilidad ni consecuencia alguna, porque siempre pretextará que fueron consultadas, que sus encuestas así lo indicaron, casi de la misma forma como afirman los creyentes en horóscopos y otras supersticiones, quienes para no reconocer sus errores o limitaciones, culpan al zodiaco, la suerte o lo que se les ocurra para evadir sus responsabilidades.

Supuse al principio que estaríamos gobernados por una oclocracia, y así fue, pero se está transformando en “encuestocracia”, donde aparentemente se decidirá todo a nivel nacional en función de encuestas; no obstante, ya están tomadas las decisiones, pero así son las cosas cuando se trata de quedar bien con los ciudadanos y, para eso funciona muy bien el no decir la verdad, sino decir lo que deje contentos, pero como sea, estos son los últimos días del fantasmagórico sexenio de EPN que existe, pero no funciona, quedándose México hace meses sin gobierno, porque el que finaliza no cumplió su mandato hasta el último día, ni el que está por entrar puede todavía mandar, así que mientras miles de migrantes invaden el país, el crimen organizado se siente libre de actuar y cada quien hace lo que quiere porque no hay autoridad ni ley que se aplique, porque ningún funcionario federal quiere involucrarse en nada porque ya se van.

Finaliza un sexenio y desde el próximo domingo viviremos un nuevo estilo de gobierno, quien con el beneficio de la duda y escepticismo espero le vaya bien y todos los mexicanos, como ha dicho AMLO en sus discursos vivamos mejor a partir del 1 de diciembre, sin corrupción, subterfugios, inseguridad, impunidad, indolencia y todo lo nefasto que ha caracterizado sexenios anteriores.

Por el bien de México, esperemos que AMLO cumpla lo que prometió, pero recordemos que no hay desayunos gratis, todo tiene un costo y cada acción consecuencias, así que quienes votaron por Morena después no se quejen si no sucede lo que esperaban.

error: Contenido protegido !!